Recepción de una oficina moderna y vacía

Calidad y durabilidad

Durante el proceso de recubrimiento y laminado, las láminas para ventanas se someten a controles de calidad, tal y como se muestra en este equipo que utiliza tecnología de inspección por láser.

Es importante asegurarse de que el producto elegido proceda de un fabricante de primera categoría y de alta calidad, ya que la estructura de la lámina, los materiales y los controles de proceso que utiliza el fabricante influyen considerablemente en la calidad y la durabilidad. Por ejemplo, los fabricantes prestarán especial atención a aspectos como:

  • Protección contra los rayos UV: La incorporación de protección contra los rayos UV al adhesivo y a la película de poliéster mejora la durabilidad.
  • Ubicación de los colores: El color de una lámina puede deberse a diferentes componentes y estar presente en distintas partes de su estructura. Estas variaciones pueden dar lugar a diversos efectos, tanto en cuanto al rendimiento como a la durabilidad, por lo que conviene consultar con el fabricante de cada lámina concreta cómo se fabrica, cuál es su rendimiento y cuál es su vida útil prevista.
  • Uniformidad del recubrimiento: Los recubrimientos metalizados deben ser uniformes. Para ello, los fabricantes controlan minuciosamente los procesos de recubrimiento; por ejemplo, muchos recubrimientos aplicados mediante pulverización catódica pueden controlarse con una precisión del 1 % respecto a las especificaciones de rendimiento. Los recubrimientos no uniformes no solo tienen un aspecto deficiente, sino que a menudo no presentan las propiedades anunciadas.

Tecnología limpia

Los fabricantes de láminas para ventanas aprovechan las tecnologías modernas para fabricar productos de alta calidad, llevando a cabo determinados procesos de producción importantes en entornos ultralimpios. Una sala limpia controla y limita el número y el tamaño de las partículas en suspensión. Se filtran las partículas de ≥ 0,010 mm (es decir, 10 micras, 100 veces más pequeñas que el punto al final de esta frase). Una sala limpia de clase 10 000 no tiene más de 10 000 partículas de este tamaño por metro cúbico de aire, en comparación con los millones de partículas de mayor tamaño por metro cúbico de aire que hay en nuestro entorno habitual. Los adhesivos utilizados en las láminas para ventanas también se filtran para eliminar partículas extrañas de más de unas pocas micras. Los operarios de las máquinas también llevan monos limpios y redecillas para el pelo.

Pruebas de control de calidad

Los fabricantes de láminas para ventanas someten sus productos a pruebas para evaluar una amplia variedad de características, con el fin de supervisar y controlar las propiedades y la calidad del producto final; por ejemplo:

  • Adhesión al vidrio
  • Resistencia al desgarro
  • Color
  • Resistencia a la tracción
  • Variación en la metalización
  • Resistencia de la laminación
  • Resistencia a los arañazos
  • Propiedades solares y ópticas, como el rechazo de la energía solar, la reducción del deslumbramiento, la transmisión de la luz visible y la resistencia a los rayos UV. Además, las láminas para ventanas de buena calidad y alto rendimiento se fabrican con tres características esenciales:

Las capas de película utilizadas son de alta resistencia y están fabricadas con poliéster ópticamente transparente.
Adhesivos de laminación que unen firmemente las capas individuales de película y proporcionan buenas propiedades ópticas.
El adhesivo que une la película al vidrio con el peso de capa adecuado en la película de seguridad, con el fin de mantener unidas las fragmentos de vidrio en caso de rotura.

Ensayo de resistencia a la intemperie

Los fabricantes de láminas para ventanas someten habitualmente sus productos a pruebas de resistencia a la intemperie. A lo largo de los años, han adquirido un profundo conocimiento de estas pruebas, ya que sus productos están constantemente expuestos a los rayos solares a través del cristal. La resistencia a la intemperie es fundamental para las láminas para ventanas, ya que están continuamente expuestas al sol. La luz solar contiene radiación ultravioleta dañina; menos conocido es el hecho de que la luz visible y la energía infrarroja del sol también pueden dañar los materiales, por lo que las láminas para ventanas deben resistir tanto la degradación como los ciclos diarios de calentamiento y enfriamiento causados por la energía solar. El envejecimiento acelerado simula altos niveles de energía solar (incluidos los rayos UV), humedad, etc., presentes en lugares cálidos y húmedos donde se espera que la degradación de la lámina sea mayor. Las pruebas también se realizan en condiciones «reales» en lugares cálidos y húmedos y cálidos y secos. Solo cuando el fabricante está convencido de que la lámina para ventanas tiene la durabilidad requerida se lanza el producto al mercado.

Garantía

Las láminas para ventanas han evolucionado rápidamente durante la última década y hace tiempo que se han ganado una reputación por su larga vida útil, su buena resistencia a los arañazos y su alto rendimiento. Los criterios de cobertura de las garantías pueden variar en función del tipo de lámina y su función, la ubicación geográfica y la composición de la lámina. Las garantías habituales suelen tener una duración de entre dos y quince años. Lo más importante es asegurarse de que se trate de una garantía ofrecida directamente por el fabricante.

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